El gen competitivo de este Paris Saint-Germain es otra cosa. Solo hace falta escuchar - o leer - el pronóstico de Ousmane Dembélé en el Campo de Marte, la gran explanada ajardinada a los pies de la Torre Eiffel, ante más de 100.000 hinchas, en el inicio de los festejos de la reválida de la corona europea: "Volveremos el año que viene con la tercera".