El fútbol brasileño se vio sorprendido por una insólita operación policial que destapó una estafa dirigida contra futbolistas y personalidades vinculadas al deporte. Un hombre fue detenido después de hacerse pasar durante semanas por Luis Castro, entrenador de Gremio, utilizando una identidad falsa para ganarse la confianza de sus víctimas y conseguir que le entregaran dinero.